Más de lo mismo. Parece que cada vez que una persona del Partido Popular tiene que rendir cuentas de su gestión administrativa en los juzgados es porque es culpable y va a ir a la cárcel, pero nada más lejos de la realidad. La situación está siendo insorportable y no por el mero hecho de abrirse diligencias significa que se ha robado. El problema es que luego el honor, lamentablemente, siempre queda manchado. 

España, de promoción en Alemania

Muere Laura Antonelli, una musa del destape