La hija del actor Paul Walker, quien falleció en 2013 a causa de un accidente de tráfico durante un evento benéfico, ha demandado a la marca automovilística Porsche, fabricante del vehículo en el que viajaba su padre cuando falleció. La joven Meadow Rain Walker, de 16 años, sustenta la demanda en unos supuestos defectos de diseño que hicieron que el coche terminara por estrellarse. En concreto, el vehículo en que el actor iba de copiloto era un Carrera GT, es un coche de carreras capaz de llegar a los 300km/h autorizado para conducir en la calle. Este modelo se fabricó entre 2004 y 2007 y Porsche vendió algo más de 1.200 unidades.

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